El Tiempo Salamanca / Matacan

07 diciembre 2005

ENCLAUSTRADO

El PP (su extrema derecha), pretende hacerse con el monopolio del nacionalismo español. Exactamente lo mismo que han estado haciendo en sus territorios los nacionalismos periféricos a los que tanto critican. Entre tanto, uno de cada cinco residentes en España viven debajo del umbral de la pobreza y el debate político sigue entretenido en cuestiones de teología identitaria. Es lamentable. Estamos en un régimen de claustración, una especie de mitología y oráculo en el tabernáculo de la democracia, que se caracteriza por la formidable expansión de las extravagantes de los derechos históricos, en nombre de la cultura, el símbolo y la patria sagrada, líbrela del callejón sin salida, de anacolutos y liberticidas, de extranjeros y de intrusos.Quizás es este régimen de claustración el que hace que los espíritus tengan dificultad para afrontar las señales que indican que las fórmulas viejas ya no sirvan para resolver los problemas de las sociedades multiculturales. La izquierda debe apostar decididamente por la igualdad de todos los ciudadanos, no de los pueblos.